El concepto de precario no se encuentra regulado en la ley, por lo que tenemos que buscar su definición en la doctrina y jurisprudencia.
Tiene una doble acepción, ambas sin que medie renta o contraprestación:
- La tenencia de un bien ajeno por la tolerancia de su dueño. Por ejemplo, si le prestas tu casa de la playa a un amigo para que vaya a pasar unos días.
- La tenencia de un bien ajeno, sin justo título, porque se haya perdido o porque no se haya tenido nunca. Por ejemplo, el inquilino que se va unos días más tarde de la fecha de finalización pactada en el contrato, o la ocupación de una vivienda por parte de terceras personas sin consentimiento del propietario (“okupas”).
Para poner fin a una situación de precario, el propietario del bien debe interponer una demanda civil (generalmente, una acción reivindicatoria o un desahucio), pudiendo acudir a la vía penal si ha existido violencia o intimidación.